Así como necesitas hacer determinadas actividades para tener una buena salud física (ejercicio, dieta, meditación, etc.), también para crear la relación amorosa que anhelas tener, debes realizar ciertas acciones.

shutterstock_69135118Hay quienes piensan que cuando llegue el amor de su vida todo será sencillo. No habrá diferencias entre ambos, serán completamente afines; no se suscitarán inseguridades y todo será miel sobre hojuelas. Nada más lejos de la realidad. Una buena relación es la que se crea con acciones diarias que refuerzan el amor. Se necesita trabajar día con día para conseguirlo. Si te cuentas entre quienes piensan que si es realmente amor no hay que esforzarse en hacer algo, estás muy equivocado. Podría ser amor, mas por no hacer nada para mejorar, puede dejar de serlo.

Hay infinidad de formas para conseguir llevar una relación llena de amor. Te vamos a relatar ocho estrategias para lograr esa relación que siempre has soñado.

1. Hazte responsable de ti mismo 

Esto es realmente importante para mejorar una relación. Responsabilizarte de ti mismo significa que asumas tus sentimientos, pensamientos y necesidades. Nunca convencerás a tu pareja de que se haga cargo de tu seguridad ni de tu felicidad. Debes aprender a hacerlo tú mismo. La seguridad en ti mismo y tu felicidad sólo tú puedes construirlas; nadie puede reemplazarte en esa tarea. Si todo el tiempo estás pensando que tu pareja debe procurarte seguridad y dicha, no importa cuán maravillosa pareja tengas, siempre te sentirás infeliz y carente de seguridad.

Culpar a la pareja por la propia infelicidad constituye una de las principales causas de que una relación trunque su crecimiento, sea tormentosa y termine después de mucho sufrimiento.

Necesitas auto-observarte cada vez que tengas sentimientos desagradables hacia tu pareja, para que encuentres de dónde viene esa emoción en ti. Recuerda que si no cambias, tendrás la misma pareja siempre, sólo que con cuerpo y nombre distintos.

 

2. Compasión y aceptación

Cada persona tiene el anhelo de ser tratada con amor, comprensión, amabilidad, compasión y aceptación. Necesitamos tratar de este modo a las demás personas, principalmente a nuestra pareja. Recuerda que vas a tratar a los demás como te gustaría que te trataran a ti. Cuando la finalidad es dar un trato compasivo y amable a tu pareja, la relación sin duda prospera.

Ciertamente, no existe una garantía de que tu pareja te dará el mismo trato que tú a ella. Podría ser que tu pareja sea grosera, amenazante o sentenciosa; en tal caso, necesitarás apelar al amor propio. Porque si bien es cierto que debes tratar a los demás de un modo correcto, no necesariamente debes soportar todas las tropelías que te hagan; aguantar atropellos y ofensas equivale a renunciar a la propia dignidad; y no puedes renunciar a ti mismo. Allí, el amor propio te dictará las acciones que debes desplegar. De cualquier forma, recuerda ser responsable de tu persona, en vez de culpar a tu pareja por tu infelicidad. Ahora bien, si sus comportamientos no pueden ser negociables ni modificados, tienes el poder de terminar la relación y emprender otro camino, crear la relación que deseas.

3. Tener aprendizaje en lugar de controlar

 

parejas20En todas las relaciones se presentan conflictos; de no suceder así, probablemente se trate de un conflicto que no se quiere ver. Puedes sobrellevar los conflictos con aprendizaje y conocer en un nivel profundo —tanto tú, como tu pareja— cuáles son las creencias que generan esos momentos desagradables. También podrías tomar la decisión errada —mediante algún procedimiento de control conductual—de querer salir, a cualquier precio, victorioso, o, al menos, perder menos.

En un nivel inconsciente, hemos aprendido a reproducir comportamientos para controlar a los demás. Pueden ser abiertos o desarrollados de un modo muy sutil.

Comportamientos como la ira, la culpa, el enjuiciar, la amabilidad, el retirar afecto o sexo, el mentir, etc., pueden ser usados como estrategias para manipular a las personas que nos interesan o dominar a la pareja. Cada vez que pretendes controlar, magnificas los conflictos.

Existen dos miedos que se activan al entablar una relación: uno, el miedo a ser abandonado; y dos, el miedo a perderse a sí mismo para vivir por la pareja. Al activarse estos dos temores, quieres protegerte mediante el control; quieres controlar todo para encontrar una seguridad; el problema es que encuentras una  seguridad falsa. Tomar tu responsabilidad y profundizar en estos temores te da aprendizaje; te ayuda a eliminar el miedo; y si no hay miedo, tampoco hay necesidad de control.

 

4. Hipnosis para el inconsciente

 

Desde que eras un bebé, has estado conviviendo con los adultos; has aprendido el mundo por las palabras y acciones de los adultos. En el nivel inconsciente, aprendiste cómo deben ser las relaciones de pareja. El principal ejemplo de esto fueron tus padres; luego, tenemos tu entorno. Difícilmente, una persona que creció a la sombra de las telenovelas tiene un registro real de cómo son las relaciones verdaderas. Has aprendido comportamientos que dañan tus relaciones y te has saturado de creencias que causan dolor y sufrimiento.

La hipnosis llega a lo más profundo de tu mente inconsciente, donde radican la mayoría de creencias que determinan cómo debes comportarte. Mediante el uso constante de audios de auto-hipnosis, como el titulado Pareja excepcional, logras cambiar esas creencias nocivas y transformarlas en otros pensamientos que te hacen capaz de realizar efectivamente las acciones liberadoras que aquí te recomendamos.

En ocasiones, sabes lo que necesitas hacer, pero simplemente no puedes hacerlo porque dentro de ti hay creencias, de las que no eres consciente, que te atan a comportamientos destructivos y te impiden llevar una buena y satisfactoria relación. Es semejante a una persona adicta: sabe que su adicción la daña, pero no puede parar. En lo profundo de su mente, hay una justificación para tratarse así, y esa creencia justificadora la mantiene atrapada, cautiva en su hábito destructor.

La hipnosis sirve para llegar a esas hondas creencias, para eliminarlas, cambiarlas y sustituirlas por otras que te permitan lograr una relación de ensueño.

 

5. Tiempo para estar juntos

 

shutterstock_81319909-208x300Cuando recién empezabas tu relación, hacías todo lo posible por tener tiempo para ver a tu pareja. Después, pasados los meses o los años, eso deja de ser una prioridad, principalmente en el matrimonio. Es importante destinar tiempo para estar juntos, aunque ya haya hijos. Tiempo para hablar, jugar, hacer cosas nuevas, hacer el amor. Sólo es posible tener una vida íntima activa si te das el tiempo para ello.

6. Gratitud, en lugar de quejas

 

Cuando te la pasas quejándote, generas una energía pesada y negativa; no es lindo vivir con esa energía. La gratitud genera energía positiva que fluye entre ambos, dentro de la relación. Constantemente agradece por lo que tienes: por la relación amorosa que permanece, por la pareja y por aquello que ésta te da. Las quejas producen estrés, enfermedad y emociones desagradables; la gratitud crea paz interior, salud emocional en la pareja y salud física también.

 

7. Juega y diviértete

 

Un lugar donde la gente no se divierte, a nadie le gusta. Ir a la escuela o al trabajo sin que haya momentos de diversión y de juego es aburrido. Lo mismo pasa en una relación; donde no hay juegos ni diversión, pronto aparece el aburrimiento. Las parejas necesitan jugar, reír juntos, hacer travesuras, cosas que hagan salir de la rutina y le den nuevas emociones a la relación. No te tomes todo tan enserio y permítete encontrar el lado divertido de las cosas que haces. La intimidad de hacer el amor florece en la levedad, no en la pesadez del aburrimiento.

 

8. Retribución al mundo

 

Comparte tu felicidad y abundancia con otras personas. Crea proyectos altruistas junto con tu pareja. Proveer a otras personas desinteresadamente crea un lazo más sólido en la relación y edifica el amor universal, sensibiliza el corazón de ambos. Servir a otras personas te colma emocionalmente, te ayuda a valorar lo que tienes, a ser agradecido y, por consiguiente, a vivir feliz.

Comparte esta información con tu pareja; si ambos están dispuestos a poner a prueba estos ocho puntos, les aguarda un futuro maravilloso. No esperes más, disfruta está lectura a su lado.